miércoles, 11 de mayo de 2011

Origen del término ECTOPLASMA e investigación del fenómeno (1ª parte)



Fue el polifacético doctor Charles Robert Richet, ganador del premio Nobel de medicina en 1913 para más señas, quien propuso la denominación de 'ectoplasma' al fluido de origen etérico y semi-material que emanaba de los médiums durante el trance.

Cuando la famosa médium italiana Eusapia Paladino comenzó a producir fenómenos similares a los conseguidos por el famoso médium escocés Daniel Dunglas Home, el Dr.Richet expresó su interés por estudiarla. Esta mujer, nacida en un ambiente pobre, era de modales toscos y groseros, comentario que hace sobre ella la hija del médico y criminólogo Cesare Lombroso, añadiendo que, a pesar de haberse relacionado largo tiempo con gente educada (fue investigada durante años por eminentes sabios como los famosos premios Nobel Pierre y Marie Curie, William Crookes o Jean Perrin, entre otros), no había conseguido aprender buenos modales.


            Después de practicar experimentos evidenciales con Palladino en Milán durante 1884, Richet comenzó a tomar un activo interés en la búsqueda física del fenómeno. Explicó que el ectoplasma, antes conocido como 'teleplasma', era una especie de protoplasma gelatinoso, informe al principio, que exudaba del cuerpo de la médium y que tomaba forma más tarde. En estas materializaciones de Eusapia sólo aparecían determinados miembros corpóreos del fantasma y la supuesta telergia emitida por la médium no llegaba a tener la fuerza suficiente para provocar la aparición completa.


          
          Richet, que no creía en la vida después de la muerte, explicaba la fantasmogénesis diciendo que se trataba de una materia llamada ectoplasma que el médium emitía a través de las cavidades del cuerpo como la boca, los oídos, la nariz, etc. La telergia se condensaba y poco a poco tomaba una apariencia corpórea, logrando los médiums muy potentes la materialización completa. Esta sustancia provenía del médium así que, una vez completada la escena espectral, volvía al cuerpo que la había emitido. Que la aparición tomara una forma conocida para el grupo de asistentes a la sesión podía deberse a la clarividencia o a la telepatía. El médium sería capaz de poder observar los hechos pasados en la vida del sujeto o bien conocer lo que pensaba o sentía el experimentador.


Muchos investigadores de la época estaban convencidos de que Palladino era una simple charlatana, o como mucho una vulgar médium que a veces era capaz de producir fenómenos genuinos y otras veces simplemente engañaba a la gente con sus trucos. Pero después de más de 200 sesiones con ella, el Dr. Richet se decidió a defenderla y él mismo contó que, en numerosas ocasiones, fue tocado por una mano en los costados, en las manos, en la cara, en la frente, en la nuca y en la espalda.

En la sesión celebrada el 21 de diciembre de 1901 en el Círculo Científico Minerva de Génova, a la que asistieron los profesores Morselli, Porro, Ramorino, L. Vasallo y el doctor Venzano, surgió la forma de una niña que Porro conoció como su nieta. Según cuenta Morselli:

"Manifestáronse dos formas invisibles en la oscuridad, pero que pudieron verse después enseguida a una débil luz. Porro percibió la forma de su nieta fallecida. Detrás de una cortina, pudo abrazarla y la oyó hablar con voz infantil. Después, llegó la de un hijo de Vasallo, muerto a los dieciséis años. Esta vez, se hizo visible. Mostróse un óvalo casi fosforescente a la derecha de Eusapia; se movió de izquierda a derecha con lentitud, y desapareció. Se vio, a la luz roja, salir un brazo y una mano del gabinete y dirigirse hacia Vasallo. Aparecieron después una tercera y una cuarta forma." 



(escrito por M.A.Delgado)

martes, 3 de mayo de 2011

Telergia. El poder de la mente y los ectoplasmas.



Es por todos sabido que a lo largo de la historia las culturas han buscado en la mitología, la religión y otras creencias una respuesta a las situaciones imposibles de comprender bajo los códigos existentes en esos momentos. Estas culturas adjudicaron este tipo de fenómenos a dioses o entidades superiores pero hay quien piensa, y más en los tiempos que corren, que un gran porcentaje de esta fenomenología inexplicable y difícil de comprobar por medios científicos es producido por el ser humano, y más concretamente por la herramienta más poderosa y que menos utilizamos en toda su capacidad, el cerebro.

Se desconoce si es el cerebro de donde parte esa energía psíquica o telequinesis que mencionaba antes o si esta energía está presente en la psiquis o en el ambiente, pero a pesar de esto puede ser producida por alguna parte física o energética de una persona y a esta energía de la que hablo se le da el nombre de telergia.

Se considera telergia la energía psíquica con la que se realizan los fenómenos paranormales y mágicos, por lo que el ectoplasma vendría a ser telergia más o menos moldeada como proyección del espíritu o del fantasma invocado. Según la metafísica, las capacidades extrasensoriales son producto del uso de la telergia, que alguien que posea un mayor control de sus capacidades es capaz de dominar.

Es por esto que a pesar de que los estudios de parasicología y metafísica no niegan la posibilidad de existencia de la telergia, apuntan a que no se trata de manifestaciones del más allá, sino que esta energía psíquica, presente en individuos con una preparación espiritual, emocional y física mayor que el resto, es tan poderosa que todas las manifestaciones paranormales como poltergeist o fantasmas son fruto de un uso inconsciente de la telergia y, por lo tanto, producidas por la mente de algún ser humano.



(escrito por M.A.Delgado)